¿El golf es un deporte? El final del debate

¡Vamos a empezar el año con polémica! Uno de los debates más molestos para cualquier golfista es el argumento o la cuestión sobre si el golf es un deporte o no. Y, para ser objetivos, no es una pregunta fácil de responder. ¿Sabías que no existe consenso en dar una definición clara de lo que es el “deporte”?

  1. Actividad o ejercicio físico, sujeto a determinadas normas, en que se hace prueba, con o sin competición, de habilidad, destreza o fuerza física.
  2. Recreación, pasatiempo o ejercicio físico, por lo común al aire libre.
Definiciones de Oxford Languages.

A lo largo de este artículo vamos a ver algunos ejemplos de definiciones de “deporte” dadas por instituciones o personalidades importantes de la historia de la actividad física y el deporte. Pero en realidad hay muchas más. Hay incluso quien le preguntas y te dice que “si no se suda no es deporte”.

Si te fijas bien, las definiciones son un tanto ambiguas. Pero en lo que sí que coinciden todos es que la actividad tiene que estar sujeta a normas.

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El problema viene cuando dentro de esa premisa entra prácticamente cualquier juego o hobby. Sin embargo, sí que existe cierto consenso (aunque tampoco nos soluciona mucho) en que para que un juego se considere como deporte tiene que tener una Federación que lo regule. Lo dicho, no aclara gran cosa. Sigue habiendo actividades como la pesca o el ajedrez que hay quien los considera deporte y quien no. 

A continuación vamos a analizar lo que nos interesa: el golf. Conoceremos los puntos a favor y en contra sobre si podemos considerar el golf como un deporte o un juego e intentar resolver, de una vez por todas, este dilema.

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Golf: ¿juego o deporte? Argumentos en contra

El golf de competición es una actividad física que requiere destreza y se puntúa, lo que sin duda se ajusta a la definición. En nuestra opinión, los argumentos en contra de que el golf sea un deporte se basan en percepciones limitadas o sesgadas del golf y de los golfistas.

Aunque puede haber discusiones semánticas, un juego es una actividad física o mental con reglas que se practica con fines de entretenimiento. Eso significa que todos los deportes son juegos, pero no todos los juegos son deportes. El aspecto crítico de esta discusión es que se concibe que, para ser deporte, tiene que haber fuerza, velocidad, intensidad, esfuerzo…

Veamos algunos de los conceptos erróneos más comunes.

“Deporte es toda situación motriz de competición reglada e institucionalizada”.

Pierre Parlebas. Sociólogo y teórico francés de la educación física.

No requiere de un esfuerzo físico suficiente como para cumplir con la definición de deporte.

Quemar 360 calorías por hora jugando al golf sin carro ni caddie es mucho menos que el número de calorías quemadas por hora otros deportes de competición:

  • 900 en el fútbol.
  • 727 en el baloncesto o el tenis.

Casi la mitad de las calorías máximas que se queman al jugar al golf proceden de caminar por el campo y llevar los palos. Sin embargo, el Tribunal Supremo de EEUU dictaminó que caminar no es un aspecto esencial del golf. 

Los golfistas profesionales a veces tienen sobrepeso, son mayores o están fuera de forma, y sus caddies llevan el equipo por ellos. En el golf no se corre, ni se salta, ni se realizan actividades cardiovasculares. Muchos golfistas profesionales fumaban o bebían mientras jugaban (Ben Hogan, Arnold Palmer, Fuzzy Zoeller, John Daly). Si una actividad no te hace sudar, o si se puede hacer mientras bebes y fumas, entonces no es un deporte.

Un grupo de científicos deportivos, atletas y periodistas reunidos por ESPN clasificó el golf en el puesto 51 de 60 disciplinas. Clasificaron la dificultad atlética de 60 actividades basándose en diez categorías como la resistencia, la agilidad y la fuerza. El resultado determinó que el nivel de exigencia del golf era inferior al del tenis de mesa y apenas superior al del patinaje sobre ruedas.

El golf es simplemente un buen ejercicio y no requiere suficiente esfuerzo físico para ser considerado un deporte. Para los golfistas masculinos de edad avanzada, una partida de 18 hoyos es de intensidad moderada a alta, sin embargo el juego sólo requiere un ejercicio moderado para los hombres de mediana edad y es de baja intensidad para los jóvenes. Independientemente de la edad, todos los golfistas perciben su ejercicio como débil o moderado. Algo muy distinto al sudor que chorrean atletas como los jugadores de baloncesto.

No es lo suficientemente competitivo como para considerarlo un deporte.

El golf implica competición, llevar la puntuación y declarar un ganador, pero estas cualidades por sí solas no lo convierten en un deporte. Los concursos de ortografía, el póquer, los dardos o los e-sports son competiciones con puntuaciones y ganadores, que a veces se emiten en la cadenas deportivas, pero esas actividades no son deportes.

El hecho de que los golfistas sean capaces de ser competitivos profesionalmente hasta más allá de la edad de máxima capacidad atlética (26 años según un estudio revisado por pares de junio de 2011) demuestra que el golf no es lo suficientemente competitivo como para ser un deporte. Por ejemplo, Tom Watson estuvo a punto de ganar uno de los torneos más importantes del golf profesional, el Open Británico, a los 59 años en 2009. Jack Nicklaus ganó 11 de sus 18 majors después de cumplir 30 años.

Según Chris Mile “el golf consiste principalmente en estar con amigos y disfrutar de la belleza del juego, el ejercicio y el desafío. El golf competitivo debe tener todo lo que tiene el golf, pero con el toque añadido de ganar a otros jugadores“. La adición de esta pequeña variación realmente cambia el juego. El golf se juega con frecuencia durante reuniones de negocios o para eventos sociales, sin mucha o ninguna competencia. En cambio, nadie distingue entre “tenis” y “tenis de competición”, porque el objetivo es siempre que gane uno de los dos.

“DEPORTE es aquella competición organizada que va desde el gran espectáculo hasta la competición de nivel modesto; también es cada tipo de actividad física realizada con el deseo de compararse, de superar a otros o a sí mismos, o realizada en general con aspectos de expresión, lúdicos, gratificadores, a pesar del esfuerzo”.

José María Cagigal. Filósofo, pedagogo y dirigente deportivo.

No requiere la suficiente habilidad ser deporte.

“Cuanto más practico, más suerte tengo”, dijo el golfista Jerry Barber (aunque la cita se atribuye con frecuencia al golfista Gary Player).

Desde evitar los obstáculos de agua y los bunkers hasta esperar que la bola no se la lleve la fauna local, el golf es principalmente suerte. Gary N. Smith, catedrático de Economía Fletcher Jones del Pomona College, explicó: “Incluso entre los mejores golfistas, la suerte es endémica. Hay mucha casualidad en las rachas de viento y en los rebotes afortunados y desafortunados…. Un total de 222 golfistas han ganado al menos uno de los cuatro majors (Open, Masters, U.S. Open y PGA Championship). De estos ganadores de majors, 140 (63%) no volvieron a ganar otro. A veces, una bola aterriza en la hierba y se hunde. Otras, rueda hasta un lago o un bunker. A veces una pelota pasa silbando por un árbol. Rebota en una rama. Este rebote en una rama puede devolver la bola a la calle, donde la hierba está cortada.

Como dijo Lefty Gómez, pitcher de los New York Yankees en los años 30: “Prefiero tener suerte que ser bueno”.

Golf: ¿juego o deporte? Argumentos a favor

El golf moderno, en la forma en que lo conocemos hoy, tiene su origen en la Escocia del siglo XV, pero una actividad similar puede remontarse hasta el juego de la paganica en la Antigua Roma o el chuiwan, un juego chino que se jugó por primera vez en el siglo VIII. El golf es una industria multimillonaria que sigue creciendo en todo el mundo. Sólo en Estados Unidos, se calcula que el golf es una industria de 76.000 millones de dólares.

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En encuestas recientes, se sugiere que el 38% de los estadounidenses se consideran aficionados al golf, y que 25,7 millones de estadounidenses juegan al golf. Está claro que no se puede cuestionar la popularidad del golf, pero si el golf debe considerarse un deporte o no es una cuestión que ha provocado mucho debate a lo largo de los años. Por supuesto, hay argumentos válidos y razonables para ambos lados.

Los que afirman que el golf es un deporte señalan que se trata de una actividad que requiere habilidad y que tiene un elemento de competición. También señalan el hecho de que el golf requiere un cierto grado de coordinación y uso de los músculos, así como el hecho de que se presenta en los próximos Juegos Olímpicos de verano de 2016. Pero vamos a conocer los argumentos a favor más a fondo:

Se ajusta a la definición de deporte porque requiere habilidad para jugar.

El golf requiere un uso coordinado de los músculos. El swing de golf utiliza al menos 17 grupos musculares en movimiento coordinado de las manos, las muñecas, los brazos, el abdomen y las piernas, según un estudio publicado en el BMJ (British Medical Journal). Jugar al golf a nivel profesional requiere una capacidad atlética para recorrer largas distancias (6,5 a 8 kilómetros por campo de 18 hoyos) y golpear largos drives con una profundidad y puntería constantes.

Además, el entrenamiento físico conduce a la mejora del rendimiento del golfista. En el golf, como en otros deportes, existe una correlación entre el entrenamiento físico y la mejora del rendimiento. Un estudio de 2009 revisado por expertos descubrió que los golfistas que se centran en el equilibrio, la flexibilidad, la postura, la estabilidad, la fuerza, la potencia y el entrenamiento cardiovascular obtienen mejores resultados.

Rory McIlroy, número 1 del mundo durante 95 semanas (2012-2015), atribuye a su régimen de entrenamiento haberle ayudado a alcanzar el primer puesto. Se dice que Tiger Woods ha levantado en banco hasta 143 kilogramos.

Golf Educate resumió: “El golf está clasificado como uno de los deportes más difíciles de jugar bien, y aunque hay millones de golfistas en los Estados Unidos, sólo el 3% de ellos juegan a niveles de habilidad muy altos de scratch o mejor. No se puede negar: el golf es difícil“.

Cumple con la definición de deporte al ser competitivo.

“El golf es un deporte. Mucha gente lo disfruta únicamente a nivel social y eso está bien. Pero, ante todo, es un deporte en el que los jugadores compiten contra el campo y entre sí, tratando de mejorar sus actuaciones anteriores o de superar a un oponente”, según Fergus Bisset, editor colaborador de Golf Monthly.

Los torneos de golf, como los cuatro Majors y el Open Británico, pueden ser algunos de los más difíciles de ganar de todos los deportes. Los golfistas no sólo juegan contra sus oponentes, sino contra ellos mismos, el propio campo de golf y las condiciones externas, incluido el clima. El golf puede ser competitivo cuando se juega socialmente y cuando no se juega en un torneo

“Todas las formas de actividades que, a través de una participación, organizada o no, tienen como objetivo la expresión o la mejora de la condición física o psíquica, el desarrollo de las relaciones sociales y la obtención de resultados en competición de todos los niveles”.

Carta Europea del Deporte.

Entra dentro de la definición de deporte al requerir un esfuerzo físico.

Jugar al golf sin carro quema una media de 360 calorías por hora (306 con un caddie), en comparación con las 345 de hacer gimnasia y las 273 de jugar a los bolos o hacer yoga. Los golfistas que juegan un recorrido de nueve hoyos (3-4 km) sin carrito y llevando sus propios palos queman 721 calorías (613 calorías si un caddie lleva la bolsa de palos, que pesa de media 13-22 kg). Los torneos profesionales tienen cuatro rondas de 18 hoyos, lo que supondría 4.904 calorías quemadas en cuatro días.

Además, la demanda de esfuerzo físico del golf suele provocar lesiones. El golf es tan exigente físicamente que hasta el 62% de los golfistas amateurs y aproximadamente el 88% de los golfistas profesionales sufren lesiones cada año. Jugar al golf puede provocar problemas en la zona lumbar, el codo, la muñeca, la mano, el hombro o la cabeza. Más de la mitad de los golfistas profesionales han tenido que dejar de jugar a causa de sus lesiones. Un tercio de los jugadores de la PGA han sufrido lesiones lumbares que han durado más de dos semanas.

Stephen W. West, investigador postdoctoral del Centro de Investigación para la Prevención de Lesiones Deportivas de la Universidad de Calgary, explicó: “Las exigencias físicas del golf de competición se caracterizan por largos periodos (normalmente más de 5 horas) de ejercicio de intensidad baja/moderada, puntuados por los movimientos de alta velocidad necesarios para acelerar la bola de golf a velocidades superiores a 257 km/h. El éxito del rendimiento depende de la capacidad del deportista para ejecutar una amplia gama de habilidades motoras finas en el contexto de unas condiciones ambientales muy cambiantes.”

Para el jugador ocasional o recreativo, el golf sigue ofreciendo los beneficios del deporte: fuerza y resistencia, flexibilidad, aptitud aeróbica y equilibrio y estabilidad del núcleo, ya que el deporte requiere caminar, entrenamiento de fuerza y equilibrio. Llevando su propia bolsa de golf de 12 kg, el golfista masculino medio puede esperar quemar unas 1.442 calorías jugando 18 hoyos. Incluso utilizando un carrito para la bolsa de golf se queman unas 1.436 calorías en un recorrido de 18 hoyos.

Para concluir

Dado que el golf entra dentro de la definición y de las cualidades que debe tener un deporte y, si los Juegos Olímpicos lo consideran un deporte, entonces el golf es definitivamente un deporte legítimo.

Un deporte debe incluir esfuerzo físico, habilidad, entretenimiento y ser algo competitivo, por lo que el golf tiene que ser un deporte al ajustarse a estos parámetros: es competitivo, tiene una parte mental y requiere una fuerza física.

El golf está en los Juegos Olímpicos y para esto, el deporte tiene que ser reconocido y ajustarse a las credenciales, lo que demuestra que el golf es un deporte.

Si todavía no crees que el golf es un deporte, te dejamos con esta reflexión. En el fútbol se patea una pelota hacia una portería, y prácticamente cualquiera puede hacerlo. En el golf hay que elegir el palo adecuado y golpear la pelota con precisión mediante un swing coordinado. En el fútbol se utilizan las piernas, mientras que en el golf se utiliza todo el cuerpo. Sin embargo, el fútbol se considera más un deporte que el golf. Intenta hacer un swing con un palo y golpear la pelota perfectamente. Puede que te haga recapacitar, porque el golf es un deporte al cien por cien.

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